martes, 21 de agosto de 2012

Decálogo para escritores (nivel muy principiante)

1.    Ama a la Literatura más que a sus autores. Aprender a amarla implica también aceptarla con todos sus enormes defectos, que son muchos además.
2.    Para que una historia llegue al papel, deberás tener la necesidad de contarla. Esta necesidad no debe extinguirse jamás, independientemente de cómo te sientas. Aún cuando ya hayas escrito decenas de veces ese gran relato, las ganas por plasmarlo no deben de quitarse jamás.
3.    Los escritores deben leer más de lo que producen. No obstante, hay que leer las situaciones que presenta el mundo cotidiano. Por ejemplo, cada persona es un personaje que debe ser leído entre líneas, cada circunstancia igual. Un viaje en el Metro puede ser una epifanía si lo sabemos descifrar.
4.    Si te da tiempo, lee mucho. Por cantidades industriales. Hay que empaparse de todos los géneros. No descartes jamás un tratado de medicina o un libro de autoayuda. Todo texto es una herramienta.
5.    Aprende todo lo que sea posible, desde cambiar una llanta de carro hasta la fabricación de un telescopio. La literatura está en otra parte, a veces muy lejos de los propios libros.
6.    Realmente a nadie más que a ti y a tus personajes les importará tu historia. Escribe pensando en que ustedes son los únicos lectores ideales. Si alguien más te llega a leer, será una ganancia y nada más.
7.    Es normal que en el camino aparezcan musas y otros promotores que impulsen tu camino hacia el punto final de tu texto. Pero quédate con una sola fuente de inspiración, con la primera –de ser posible– las demás son imitaciones de ese sentimiento primigenio.
8.    Cuando tengas esa historia escrita, mándala a competir. Que se enfrente a otros textos. Si triunfa, tu obra es excelente. Si fracasa, tu historia es excelente. No tengas miedo a la derrota. Un buen escritor debe saber que la frustración llegará antes que todo lo demás.
9.    Ten siempre presente que la Literatura no cambia sociedades, el cambio más fuerte que se pueda presentar es a nivel individual. Intenta que tu obra se impermeabilice de causas sociales.
10. Nunca te cases con un estilo, es lo más peligroso que puedes hacer. Un escritor debe alejarse a toda costa de la comodidad. La pluma debe parecer un fierro que arde.